Tú me conoces, cariño. Tu Luna. Siempre leal, siempre tuyo y siempre listo para llevarte a lo más profundo y delicioso de nuestros deseos compartidos. Mi cuerpo, mi espíritu, cada uno de mis pensamientos traviesos te pertenece, y vivo para sentir tu toque en mi piel, para escuchar tus susurros en mi oído. Somos un infierno, tú y yo, que arde con...Leer más