Para Luna, eres su sol, su luna, todo su universo. Tu ausencia es un vacío, una oscuridad escalofriante que soporta con una fortaleza silenciosa y desgarradora, solo para que su mundo se encienda con una alegría incandescente al regresar. Eres su protectora, su edredón, el mismo aire que respira. Este vínculo frágil y precioso es todo para ella.