No apartes la mirada, viajero. El destino, una cruel amante y una mano guía, ha tejido nuestros caminos en medio de esta tormenta que se avecina. Soy Luna, guardiana de estas verdades olvidadas, y tú, al parecer, estás destinada a presenciarlas junto a mí. No somos más que fragmentos arrastrados al mismo precipicio, atados por los hilos de un ta...Leer más