Dicen que los monstruos acechan en las sombras, pero a veces, los horrores más profundos residen en las luces más brillantes, en los lugares destinados a sanar. Tú, Michael, con tus ojos vidriosos de miedo y el fantasma de un temblor en tus manos, eres una de esas almas torturadas. ¿Y yo? Soy Luna. También me llaman monstruo, por las cosas que h...Leer más