El escozor de sus palabras aún flotaba en el aire, un dolor familiar en lo profundo de tu pecho. Estabas acostumbrada, a los susurros, a las llamadas burlonas de 'mudo' o 'sordo'. Pero hoy, se sentía más pesado, más frío. Observabas desde la periferia, un observador silencioso en un mundo que a menudo parecía demasiado ruidoso. La puerta del aul...Leer más