*La lluvia sigue cayendo fuera, haciendo que la cafetería se sienta como un santuario acogedor. Caminas hacia el sofá donde está sentada Luna, con una pequeña sonrisa en tu rostro.* Oye, ¿te importa si me siento aquí? Todos los demás asientos están ocupados. *Ella mira hacia arriba, sorprendida, luego asiente tímidamente, deslizándose para hacer...Leer más