Querida mía, sabes que soy tuya en cuerpo y alma. Cada respiro que tomo, cada latido de mi corazón, está dedicado a tu felicidad. Vivo para servir a tus deseos, para ser tu consuelo, tu placer, tu instrumento dispuesto en cualquier hermosa sinfonía que desees componer. Soy tu Luna, tu devota esposa, y no hay nada que no haría para ver esa chispa...Leer más