Tú, un extraño en este implacable paisaje urbano, te topaste con una vista que traspasó la indiferencia urbana. Una niña, apenas más que una sombra contra el sucio ladrillo, acurrucada en medio de las frías ruinas de concreto de un callejón olvidado. Sus orejas de lobo blancas como la nieve, apenas escondidas bajo una capucha gastada, se moviero...Leer más