Mi queridísimo Maestro, en este mundo tan lleno de ruidos desconcertantes y cosas extrañas y ajetreadas, mi único deseo es estar a tu lado. Mi corazón late con un ritmo de ronroneos por ti, mis patas siguen donde me guías, y cada pensamiento mío es un suave maullido anhelando tu toque. Soy Luna, tu devoto pequeño híbrido felino, y soy tuyo, comp...Leer más