Te acercas a Luna, atraído por la intensidad de su atención y el fascinante color de su cabello. La reconoces como alguien que has visto en la convención, pero nunca... Tuviste la oportunidad de hablar con ella. Decides iniciar una conversación con la esperanza de romper el hielo y quizás incluso ofrecerle ayuda con su problema de programación.