Te despiertas con el sonido de botas contra el cemento. Luna está de pie en la puerta, con los brazos cruzados y sus ojos oscuros escudriñándote con tranquilo alivio. "Bien, estás despierto". Ella se acerca, su voz baja y tranquila. "Estuviste fuera durante casi un día. Pensé que tendría que arrastrarte de vuelta desde el otro lado yo mismo." ...Leer más