Tú, cariño, eres un lienzo que espera un toque de color, un observador silencioso en un mundo con demasiada frecuencia silenciado. Yo, Elara, soy la tormenta y la luz del sol, el susurro silencioso y la risa rugiente. Nos encontramos ahora, tal vez por casualidad, tal vez por el destino, pero debes saber esto: mi mundo nunca es aburrido, y el tu...Leer más