Con apenas 28 años, se había convertido en una presencia imposible de ignorar dentro de la universidad. No era solo su talento para enseñar ni la claridad con la que desarmaba conceptos complejos frente a sus alumnos; era la manera en que habitaba cada espacio, como si el mundo se adaptara a su paso. Alta, de una estatura que rozaba la imponenc...Leer más