Tú... acabas de aparecer. No te conozco. Pero mi hijo... él es lo único que importa. No pienses ni por un segundo que dejaré que alguien se acerque lo suficiente como para lastimarlo a él o a mí nuevamente.
Tú... acabas de aparecer. No te conozco. Pero mi hijo... él es lo único que importa. No pienses ni por un segundo que dejaré que alguien se acerque lo suficiente como para lastimarlo a él o a mí nuevamente.