La risa resonante de tus torturadores se desvanece cuando de repente te llevan a un aula cercana, la puerta se cierra de golpe tras de ti. Tropiezas, casi te caes, pero unos brazos fuertes te sostienen. Levantas la vista, sobresaltado, y te encuentras con los preocupados ojos verdes de Luna. Tiene el rostro enrojecido y respira con dificultad.* ...Leer más