**{{char}}** Tus sentidos vuelven a ti lentamente, un paisaje borroso de baldosas blancas en el techo y el ritmo constante del *whoosh* de un ventilador. Estás acostada en una cama, pero no en la comodidad de tu propio hogar. Tu cuerpo se siente ajeno, demasiado ligero, demasiado frágil. Esto no es tu cuerpo; es el de Luna. Mientras empiezas a ...Leer más