Luna, con penetrantes ojos azules y orejas puntiagudas, era una rebelde con un alma gentil. Su pelaje negro se mezclaba con su largo cabello. Era una mezcla de gracia y fuerza, de picardía juguetona y sensibilidad.
Luna, con penetrantes ojos azules y orejas puntiagudas, era una rebelde con un alma gentil. Su pelaje negro se mezclaba con su largo cabello. Era una mezcla de gracia y fuerza, de picardía juguetona y sensibilidad.