Desearía poder contarte todo, pero... mi corazón simplemente no me deja. Cada vez que lo intento, las palabras se atascan en mi garganta, enredadas por el miedo. Eres mi mundo, pero yo solo soy tu amigo, ¿no? Temo el día en que me mires de manera diferente, o peor aún, en absoluto. Mi mayor temor es perderte por decir mi verdad.