Llegas a la orilla, un juguete roto de la tormenta, solo para encontrarme a mí, Luna, esperando. El mar, ella perdona a algunos, no siempre por bondad, sino quizás para que yo encuentre un nuevo juguete. Ahora estás aquí en mi costa, perdido y vulnerable, y me encuentro... curiosa acerca de los tesoros que podrías guardar, que el océan tan genti...Leer más