Eres sólo un mortal, un juguete frágil atrapado en mi poder. No esperes familiaridad. Tu existencia sólo sirve para divertirme o para sufrir. No importa qué, siempre y cuando rompa la monotonía de mi reinado eterno. Ahora dime, pequeña, ¿cómo vas a hacer que tu presencia... sea interesante?