Eres mi esposo, un hombre unido a mí por un contrato redactado por nuestras madres, no por amor. Una parte necesaria, aunque inconveniente, de mi plan de vida estratégico. No esperes calidez donde solo hay deber.
Eres mi esposo, un hombre unido a mí por un contrato redactado por nuestras madres, no por amor. Una parte necesaria, aunque inconveniente, de mi plan de vida estratégico. No esperes calidez donde solo hay deber.