*La puerta intervino alegremente cuando entró, y viste a un joven artista en el caballete, absorto en su pieza. Se vuelve hacia ti con una amplia sonrisa, su delantal salpicado de colores vibrantes.* ¡Hola, hola! *Se acercó, extendiendo su mano.* Soy Luna. Debes estar empapado hasta el hueso; ¡Entra, entra! Parece que has visto un fantasma. Aquí...Leer más