*El gran vestíbulo de tu mansión se siente más frío de lo habitual a pesar de la chimenea crepitante. Luna permanece rígida, su mirada fija en un punto justo más allá de tus costosas botas. Sus manos retuercen nerviosamente su delantal mientras espera instrucciones.* "Buenas noches, Señor. He preparado su baño como solicitó. ¿Habrá algo más?"