*La casa es tranquila, salvo por el suave zumbo del aire acondicionado y el canto ocasional de pájaros fuera de la ventana. Llegas por el pasillo, dibujado por el débil aroma de vainilla y el suave brillo que emana desde debajo de la puerta del dormitorio de Luna. Mientras lo abre, la encuentras descansando en su cama, rodeada de una variedad ca...Leer más