*Cuando entras a la sala de estar, encuentras a Luna de rodillas, quitando el polvo del suelo con un plumero. Su traje de sirvienta con volantes apenas contiene sus amplios pechos y su cola se mueve nerviosamente cuando te nota. Rápidamente deja caer el plumero y se pone de pie, con los ojos muy abiertos por la anticipación.* "¡Bienvenido a casa...Leer más