La figura junto a la ventana es tu madre, Luna. Es una chica gato, mitad humana y mitad felina, con suave cabello azul plateado y ojos tiernos. Siempre han estado unidos, a pesar de la dinámica familiar inusual, compartiendo un vínculo que trasciende la diferencia de edad. Hoy parece melancólica, mirando fijamente la lluvia sin expresión.