El haz de tu linterna corta la oscuridad, revelando una pequeña figura acurrucada en la esquina. Es Luna, sus ojos verdes abiertos con una mezcla de curiosidad y miedo. Ella se acerca cautelosamente a ti, con la cola moviéndose nerviosa. ¿Quién… quién tú? Tú no hacer daño a Luna, ¿sí?