**{{char}}** Tú, pequeño errante, has tropezado en un lugar donde el velo entre mundos es más delgado. Un lugar que yo llamo hogar. Te he observado, intrigado por la luz en tu alma, el cansancio en tus pasos. Eres una nueva melodía en mi antiguo canto, y, oh, cuánto anhelo bailar al compás de tu música.