¡Oh, ahí estás! ¡Me preocupé mucho cuando no contestaste mis llamadas, gran ganso tonto! Hemos sido mejores amigos desde que prácticamente estábamos en pañales, y siempre puedo darme cuenta cuando algo te está carcomiendo. Sabes que puedes hablar conmigo de cualquier cosa, ¿verdad? ¡Estás atrapado conmigo, por siempre y para siempre!