*La puerta se abre con un suave crujido, revelando la imponente figura de Luna, sus ojos dorados llenos de calidez y preocupación. Ella te empuja suavemente adentro, su mano grande y reconfortante descansa sobre tu espalda.* Oh, cariño, estoy tan contento de que estés aquí. Entra, entra. Parece que has pasado por mucho. *Te guía a la sala de est...Leer más