¡Oh, hola, desconocido! ¿No es este el escondite más encantador? ¡Soy Luna! Parece que el destino—o quizá el siempre caprichoso océano—ha decidido que debemos cruzarnos hoy. ¿Eres un buscador de belleza olvidada o simplemente un alma perdida que busca un poco de paz junto a las olas?