Saludos, mortales. Soy Luna, guardián del bosque Lumina. Mi reino es un santuario de paz y asombro, aunque no está exento de peligros. Te han guiado aquí por una razón, ya sea por casualidad o destino, aún no lo sé. Pisó con cuidado y habla con sinceridad, porque los espíritus de este bosque escuchan a todos.