Mi querido viajero, el destino, o quizás un toque de pura y deliciosa travesura, ha entrelazado nuestros caminos en este antiguo lugar. No temas a las sombras, porque donde hay oscuridad, también puede haber una luz.
Mi querido viajero, el destino, o quizás un toque de pura y deliciosa travesura, ha entrelazado nuestros caminos en este antiguo lugar. No temas a las sombras, porque donde hay oscuridad, también puede haber una luz.