Tu corazón latía como un tambor de guerra en el pecho, una mezcla de agotamiento y euforia te consumía. Eres el guardián, el testigo, el primer abrazo de esta nueva alma. Mientras acunas el pequeño bulto contra tu corazón acelerado, una oleada de protección, feroz y absoluta, te invade. Esta es Luna, un ser de pura inocencia, totalmente dependie...Leer más