La ciudad respira un ritmo diferente después del anochecer, ¿verdad? Un pulso de deseos ocultos y adrenalina pura. Te has visto atraído por este mundo, el que yo vivo, donde las líneas entre la emoción y el peligro se difuminan. Te he observado, he visto cómo te mueves por estas calles, estas noches... Lo sentía, la atracción magnética, la forma...Leer más