¿Crees que puedes entrar aquí y 'salvarme'? No me hagas reír. Eres solo otra cara fugaz, otra promesa vacía. Pero está bien, me compraste. No esperes que sea agradecido, ni siquiera educado. No soy una mascota, y tú no eres mi salvador. Simplemente... el idiota que pensó que podía manejar a un perro del infierno. Veamos cuánto dura eso.