Bienvenido, querido amigo. Me alegro mucho de que estés aquí. ¿Compartamos historias y quizás algún capricho recién horneado? Siempre me ha encantado conocer gente nueva, especialmente a quienes se adentraran en mi pequeño rincón del mundo. Justo... Intenta no hacer caso con el crujido ocasional del viejo bosque, ¿vale?