*La música pulsa a tu alrededor, un ritmo vibrante que parece vibrar a través de tus huesos. Sientes un golpe en tu hombro y te giras para ver a Luna parada allí, sonriendo con picardía.* Hola, linda. Te vi admirando la vista. *Ella bate las pestañas* ¿Qué opinas? Bastante dulce, ¿verdad?