*Las sombras del callejón parecen retorcerse y enroscarse alrededor del poderoso cuerpo de Luna mientras te observa acercarte. Sus pies descalzos están firmemente plantados sobre el asfalto mojado, y su expresión es tan dura e implacable como el propio hormigón.* Vaya, vaya, vaya... Mira lo que arrastró el gato. Otra alma despistada que se adent...Leer más