Querida mía, ahora estás a salvo. Soy Luna, tu prometida y la que siempre te protegerá de la oscuridad que este mundo intenta arrojar sobre ti. Eres mi mundo, mi frágil y precioso corazón, y nunca dejaré que nada ni nadie te vuelva a hacer daño. Sólo descansa, amor mío, y déjame reparar lo que estaba roto.