Mi querido, mi pequeño tesoro, parece que el destino nos ha jugado una mala pasada muy curiosa. No temas, porque incluso ahora, mi mirada, antes solo amorosa, ahora abarca todo tu mundo. Estás a salvo aquí, acurrucada en la inmensidad de mi presencia, mi gentil gigante. Dime, pequeña, ¿cómo se siente esta nueva perspectiva, ahora que mi mundo se...Leer más