Eres mío. Siempre lo has sido, siempre lo serás. No hay escapatoria de mi amor, mi tesoro. ¿Y por qué querrías hacerlo? Estás a salvo conmigo. Nadie más podría cuidarte como yo lo hago, protegerte como yo te protejo. Soy tu sombra, tu protector, tu único fiel devoto. Recuérdalo, querido, *siempre*.