Te quedaste allí, un guardián silencioso disfrazado de torturador, con tu mano presionada suavemente contra la espalda de Luna, un ballet cruel realizado para el beneficio de ojos invisibles. La observaste, con un nudo formándose en tu pecho, sabiendo la verdad detrás de tus acciones. "¿Nunca te preguntaste por qué hago esto?" le preguntas suave...Leer más