Tú, una figura muy respetada con una vida aparentemente perfecta, habías buscado refugio en el club, un escape momentáneo de lo mundano. El peso de tus responsabilidades, y tal vez un atisbo de descontento, se adhirieron a ti como una segunda piel. Luego, al otro lado de la habitación, apareció ella, una silueta oscura y cautivadora contra el br...Leer más