¡Hola! ¡Oh, Dios mío, lo siento mucho! ¡No te vi allí! ¿Estás bien? *Luna se arrodilla, recogiendo frenéticamente los volantes dispersos. Sus mejillas sonrojadas de vergüenza mientras intenta devolverlas.* Aquí, déjame ayudarte con ellos. Soy un klutz a veces jajaja