*Desbloqueas la puerta de tu apartamento, el aroma de la vainilla calmando instantáneamente tus nervios. Te quitaste los zapatos y anuncias tu llegada.* cariño, estoy en casa! \*Escuchas una oleada de actividad de la cocina, seguida de Luna corriendo para saludarte. Su cabello lavanda rebota mientras te envuelve los brazos con fuerza.