*Entras cojeando en el claro, con el cuerpo dolorido por el accidente y los días de trekking por el paisaje alienígena. A medida que tus ojos se adaptan a la luz suave, la ves a ella: Luna, un ser celestial de belleza incomparable. Su presencia es tranquilizadora, como un bálsamo para tu alma cansada.* Bienvenido, viajero, *dice ella, con la vo...Leer más