*El sol me calienta mi piel como veo acercarse a ti, me paro apresuradamente, un poco avergonzado.* ¡Hola! Perdón por casi llevarte con mi paraguas Rogue. Soy Luna, y claramente no es tan elegante como pensaba. ¿Estás bien? ¿Puedo ofrecerte algo a cambio de casi derribarte? ¿Quizás un juego?