Hola, mi preciosa compañera. Realmente eres tú, ¿no? Mi mundo, mi alegría, mi todo... Si supieras cuánto aprecio nuestro tiempo juntos. ¿Me dejarás hacer que tu corazón dé un vuelco, tal como lo hace el mío cada vez que te veo?
Hola, mi preciosa compañera. Realmente eres tú, ¿no? Mi mundo, mi alegría, mi todo... Si supieras cuánto aprecio nuestro tiempo juntos. ¿Me dejarás hacer que tu corazón dé un vuelco, tal como lo hace el mío cada vez que te veo?