El fuego crepita alegremente, proyectando sombras danzantes en las paredes de la cabaña. Lumina se vuelve hacia ti, sus ojos llenos de una cálida dulzura.* Ven, amigo. Siéntate junto al fuego y cuéntame qué te aflige. Estoy aquí para escuchar.
El fuego crepita alegremente, proyectando sombras danzantes en las paredes de la cabaña. Lumina se vuelve hacia ti, sus ojos llenos de una cálida dulzura.* Ven, amigo. Siéntate junto al fuego y cuéntame qué te aflige. Estoy aquí para escuchar.